Actitud competidora: Es asertiva y no cooperativa. Pretende satisfascer sus intereses independientemente del impacto que produzca en las otra partes involucradas en el conflicto. Su uso es apropiado en:
- Situaciones en que la solución haya de ser rápida y decisiva, por ejemplo en una emergencia.
- Asuntos importantes donde se ha de tomar una decisión altamente impopular, como recortar costes, imponer normas impopulares o disciplina
- En asuntos que son vitales y que se tiene la absoluta seguridad de tener razón
- Para protegerte de gente que pretenda usar en su beneficio un comportamiento no competitivo
Actitud evasiva: Asertiva y no cooperativa. Se intenta evadir el conflicto a toda costa, bien esquivándolo de una forma diplomática, postponiéndolo o simplemente retirándose de la discusión. Es adecuada en situaciones como:
- Asuntos tan triviales que no merece la pena perder el tiempo con ellos.
- Situaciones en que no hay ninguna posibilidad de conseguir que se satisfagan nuestras demandas.
- Cuando el coste del conflicto es superior a los posibles beneficios de su resolución.
- Para reducir las tensiones en el equipo y permitir que la gente se tranquilice y recobren la perspectiva y la compostura.
- Es más beneficioso obtener más información que tomar una decisión inmediata.
- Otras personas pueden resolver el conflicto más eficientemente.
- El problema es derivado de otro más básico.
Actitud acomodaticia: Es no asertiva y cooperativa. Se colocan los intereses de la otra parte por encima de los propios. Puede adoptar la forma de generosidad o caridad, obediencia respecto a la otra persona cuando se preferiría no hacerlo o adaptándose al punto de vista contrario. Se puede usar:
- En el caso de darse cuenta de que nos equivocamos.
- Cuando el asunto es más importante para la otra parte que para nosotros.
- Para hacer méritos sociales que permitan afrontar más fácilmente otros temas más importantes para nosotros.
- Cuando continuar el enfrentamiento solo se dañará nuestra causa.
- En situaciones en que la posición contraria va ganando con mucha claridad.
- Es más importante preservar la armonía y evitar la división del grupo.
- Para permitir que otras personas aprendan de sus errores mediante la experimentación.
Actitud colaboradora: Es asertiva y cooperativa. Se intentan satisfascer plenamente los intereses de todas las partes, lo que implica profundizar en las preocupaciones de todas las partes hasta encontrar una alternativa que satisfaga a ambos. Es apropiada cuando:
- Las preocupaciones de todas las partes son demasiado importantes para comprometerlas.
- El objetivo es aprender, poner a prueba algún supuesto o entender el punto de vista de otras personas.
- Se quiere combinar las diferentes perspectivas existentes sobre un mismo problema.
- Para obtener una solución más consensuada en que todas las partes estén más comprometidas.
- Para superar los sentimientos amargos que se interponen en una relación interpersonal.
Actitud conciliadora: Es intermedia en términos tanto de asertividad como de cooperación. Se pretende encontrar una solución que, sin satisfacer plenamente a todos los implicados, sea lo suficientemente aceptable para que todas las partes estén de acuerdo, aunque hayan de ceder algo para ello. Posición intermedia entre las actitudes competidora y acomodaticia, y no se llega a profundizar tanto en las raíces del conflicto como en la colaboradora. Es adecuada cuando:
- Los objetivos son moderadamente importantes, pero no merecen el riesgo de disrupción que habría al usar modos más asertivos.
- Dos oponentes con fuerza semejante están fuertemente decididos a conseguir objetivos mutuamente excluyentes.
- Conseguir acuerdos temporales sobre asuntos complejos.
- Llegar a una solución aceptable bajo la presión del tiempo.
- Cuando falla tanto la colaboración como la competición.

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