Miriam Ruiz
random thoughts on technology and life











{January 15, 2011}   “La Ley del Código”, en Mundo Babel de Radio 3 (RNE)

Este sábado he tenido el placer de poder participar en el programa radiofónico Mundo Babel de Juan Pablo Silvestre, en Radio 3 de RNE con dos grandes personas a quienes admiro mucho: Javier de la Cueva (abogado, creador, luchador y gran amigo) y Pedro Martínez García (fiscal del tribunal superior de justicia de Madrid), bajo el título de “la ley del código”, y en el que también ha participado Ana Morente, en el que hemos estado hablando tranquilamente de cosas como WikiLeaks, hacktivismo, la Ley Sinde o los derechos en la red, acompañados de una música muy excelentemente escogida, y que me ha gustado mucho. El audio está ya disponible online, y se puede descargar desde este enlace.



{December 22, 2010}   La Cultura y los Derechos Humanos
Llevo hace tiempo queriendo hacer una entrada sobre el enfrentamiento entre dos derechos que a veces se ven como contrapuestos: El derecho a ganarse la vida con la creación artística y cultural, y el derecho de todas las personas a acceder y participar de la cultura. He decidido finalmente hacerlo, tras la victoria política de ayer, con la no aprobación en la comisión de economía del congreso de la Ley Sinde, y a raiz de una de las falacias que publica Eduardo Bautista en un boletín de la SGAE: “desde que en los rescoldos de la Revolución Francesa el insigne Beaumarchais consiguiera incluir entre los Derechos del Hombre el solemne reconocimiento de los Derechos de Autor, o lo que es lo mismo, el respeto a que solo el autor pueda decidir el futuro y destino de sus obras y de los rendimientos económicos que estas generen.”
 
Esta relación lógica es, además de falsa, absurda.
 
El Artículo 27 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, dice dos cosas:
  • Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.
  • Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan por razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora.
Esto quiere decir que, evidentemente, cualquier persona tiene derecho a obtener beneficios de las creaciones científicas, literarias y artísticas que realice, o en las que contribuya, pero no a costa de limitar el acceso de otras personas a las mismas. Ninguno de los dos derechos es superior al otro, y no se dice en ninguna parte que el modelo económico que sustente esto deba de ser el de la restricción del acceso de las personas a estos contenidos. Más bien al revés.
 
Evidentemente el definir lo que es cultura, entretenimiento y arte no es algo obvio, pero tampoco se puede estar jugando a un doble juego. Si la ciudadanía está financiando el desarrollo de diversas producciones, como por ejemplo las cinematográficas, por considerarlas cultura, lo que nos hace coproductores de las mismas a todas las personas que pagamos impuestos, lo que no tiene ningún sentido es que esta consideración de dercho público no se mantenga para su uso y compartición. En última instancia, en mi opinión, habría que reelaborar la regulación de la cultura en la línea que realmente marcan los Derechos Humanos, y no intentar forzar una solución totalitarista para intentar hacer andar a un caballo muerto.


{April 16, 2010}   ¿Qué son Linked Open Data y cómo se usan?

Entre 1989 y 1990, Tim Berners-Lee realizó una propuesta para la gestión de información de forma distribuida en base a hiperenlaces, que luego se convertiría en un estándar de presentación y enlaces entre documentos, perdiendo parte de la esencia de la propuesta inicial que proponía enlazar información. En 2001 se realiza una revisión de la propia idea base de la Web, y surge el concepto de Web Semántica que, partiendo de un catálogo de tecnologías base, como son las especificaciones de XML (“Extensible Markup Language” o lenguaje de marcas extensible), las URIs (acrónimo de “Uniform Resource Identifier”, identificador uniforme de recurso), RDF (“Resource Description Framework” o marco de descripción de recursos), RDFS o RDF Schema (extensión semántica de RDF), el lenguaje de consulta OWL (“Ontology Web Language”), el lenguaje de consulta SPARQL (arrónimo recursivo de “SPARQL Protocol and RDF Query Language”), etc.

Dentro de este paradigma de Web Semántica, surge el concepto de Linked Data (o datos enlazados), y cuya propuesta consiste fundamentalmente en ampliar la Web con una base de datos común mediante la publicación de bases de datos distribuidas y enlazadas entre ellas. En marzo de 2009 la nube de datos semánticos enlazados era ya bastante importante, y ha continuado creciendo de una forma importante desde entonces.

Por otra parte surge el concepto de Open Data, una filosofía y práctica que persigue que determinados datos estén disponibles de forma libre a todo el mundo, sin restricciones de copyright, patentes  u otros mecanismos de control. Ambos conceptos se unen en el término Linked Open Data, o datos abiertos enlazados.

El último concepto que tengo que introducir es el de la reutilización de la información del sector público (RISP). Ésta consiste en el uso de documentos que obran en poder de organismos del sector público por parte de personas físicas o jurídicas, con fines tanto comerciales como no comerciales. El sector público -y cito literalmente las palabras de la Guía Aporta- produce una gran variedad de información relativa a diferentes materias, como por ejemplo información social, económica, geográfica, meteorológica o turística y sobre empresas, patentes y educación, que es potencialmente reutilizable por los ciudadanos y por la industria de contenidos digitales.

Hay diversas administraciones que han empezado a publicar datos abiertos enlazados, tanto a nivel nacional como internacional. Entre éstos últimos se encuentra el Gobierno del Principado de Asturias, que ha liberado ya algunos datasets que se espera que vaya ampliando progresivamente.

La idea es que vayan surgiendo espontáneamente nuevos usos para esos datos, que serían inimaginables si se hubieran mantenido cautivos en las distintas bases de datos internas de las organizaciones que los gestionan. El problema es que no todo el mundo sabe muy bien cómo explotar estas fuentes de datos de una forma sencilla. Actualmente, de todas formas, existen numerosas bibliotecas en diferentes lenguajes que hacen que esta tarea muy sencilla de realizar. Por ejemplo, para el lenguaje PHP disponemos de ARC2 (“Easy RDF and SPARQL for LAMP systems”).

Con el objeto de mostrar lo sencillo que puede ser el acceso a estas nuevas fuentes de datos, en concreto a algunos de los datasets publicados por el Gobierno del Principado de Asturias (los relativos a la oferta formativa del Servicio Público de Empleo del Principado de Asturias), desde CTIC Centro Tecnológico hemos querido publicar un ejemplo, muy muy sencillo, de cómo se podrían consultar a través de un pequeño script realizado en PHP y que podría ser desplegado sin problemas en cualquier sistema LAMP. El ejemplo se puede descargar aquí.

Termino enlazando a la presentación de Sergio Fernández (aka. Wikier) en el Día W3C realizado en el Tecnimap 2010, que creo que merece la pena que la leáis si os interesa el tema.



{December 05, 2009}   La hipocresía de algunos/as artistas ( #manifiesto )

No hay mucho nuevo ya que escribir sobre el escándalo organizado por las pretensiones del Gobierno de imponernos una censura a la publicación en Internet sin el respaldo previo de un juez o jueza y la respuesta multitudinaria en forma de apoyo al manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en Internet”. Empiezan a aclararse ya algunas cosas, como la posibilidad de que todo esto esté relacionado de alguna forma con el poco transparente acuerdo ACTA (“Anti-Counterfeiting Trade Agreement”) que está intentando imponer USA a Europa, y que no quieren que sea sometido al escrutinio público europeo, porque sería rechazado por la ciudadanía democrática europea, y por los ISPs. O cómo, aunque la ministra de cultura esté teniendo ahora que soportar en solitario el chaparrón (ella se lo ha buscado), las órdenes, sin embargo, parecen provenir de más arriba, directamente desde el gabinete de Zapatero, de mano de José Enrique Serrano*. A nuestros políticos y políticas parece, de alguna forma, atraerles cada vez más la idea del despotismo ilustrado (“todo para el pueblo, pero sin el pueblo”), que la de la democracia (forma de gobierno en la que las decisiones colectivas son adoptadas por el pueblo mediante mecanismos de participación directa o indirecta que le confieren legitimidad a los y las representantes).

De lo que sí me gustaría hablar es de lo decepcionante que es la actitud de los “artistas” que están demandando esa reimposición de la censura y el desmantelamiento de las garantías que supone que los derechos garantizados por la Constitución solo puedan ser cercenados por un juez. Aún no he conseguido encontrar la lista completa de todas las personas firmantes del manifiesto que presentaron al ministro Sebastian solicitando estas medidas, pero sí que hay muchos nombres que han salido repetidamente en los medios. Es muy triste encontrar en esa lista a muchas personas que se han hecho famosas por defender las libertades civiles, y que ahora se quitan la careta, mostrando al mundo de forma abierta una notable hipocresía. ¿Quienes han firmado lo habrán hecho realmente con plena conciencia, o habrán sido las discográficas y los lobbies quienes les han forzado a hacerlo?
En la listas de nombres que están saliendo aparecen personas que, a estas alturas, no nos ofrecían ya ninguna confianza, porque ya se habían quitado la careta de alguna forma hace tiempo, pero aparecen otras que están resultando sorprendentes para mucha gente. La lista incluye nombres como Ana Belén y Victor Manuel, Luis Eduardo Aute, Miguel Bosé, Ana Torroja, Raphael, El Canto del Loco, La Oreja de Van Gogh o La Quinta Estación, pero también otros como Andrés Calamaro, Joaquín Sabina, Pedro Guerra, Chambao, Dover, Pereza, Estopa, Sidonie, Mägo de Oz, Celtas Cortos, Benito Kamelas, Poncho K, etc.
Lo que más duele es ver en ella a muchos y muchas artistas que han hecho fama vendiéndose como defensores de los derechos y las libertades de las personas liberales, como pseudo-hippies, idealistas… resulta muy decepcionante darse cuenta de que todo eso era mera fachada. Luego se extrañarán de que la gente sea una descreída, que estemos enmedio de una enorme crisis de valores y que nos parezcan todos iguales.
Como nota positiva, hay grupos que no he visto en ninguna de las listas, como Amaral, Alaska, Hombres G, …

De lo que sí me gustaría hablar es de lo decepcionante que es la actitud de las y los “artistas” que están demandando esa reimposición de la censura y el desmantelamiento de las garantías que supone que los derechos garantizados por la Constitución solo puedan ser cercenados por un juez. Aún no he conseguido encontrar la lista completa de todas las personas firmantes del ya famoso manifiesto del 20 de octubre, que presentaron al ministro Sebastian solicitando estas medidas, pero sí que hay muchos nombres que han salido repetidamente en los medios. Es muy triste encontrar en esa lista a muchas personas que se han hecho famosas por defender las libertades civiles, y que ahora se quitan la careta, mostrando al mundo de forma abierta una notable hipocresía. ¿Quienes han firmado lo habrán hecho realmente con plena conciencia, o habrán sido las discográficas y los lobbies quienes les han forzado a hacerlo?

En las listas de nombres que están saliendo aparecen personas que, a estas alturas, no nos ofrecían ya ninguna confianza, porque ya se habían quitado la careta de alguna forma hace tiempo, pero aparecen otras que están resultando sorprendentes para mucha gente. La lista incluye nombres como Ana Belén y Victor Manuel, Luis Eduardo Aute, Miguel Bosé, Ana Torroja, Raphael, El Canto del Loco, La Oreja de Van Gogh, Loquillo o La Quinta Estación, pero también otros como Andrés Calamaro, Joaquín Sabina, Pedro Guerra, Chambao, Dover, Pereza, Estopa, Marlango, Sidonie, Mägo de Oz, Celtas Cortos, Benito Kamelas, Poncho K, etc.

Lo que más duele es ver en ella a muchos y muchas artistas que han hecho fama vendiéndose como defensores de los derechos y las libertades de las personas liberales, como pseudo-hippies, idealistas… resulta muy decepcionante darse cuenta de que todo eso era mera fachada. Luego se extrañarán de que la gente sea una descreída, que estemos enmedio de una enorme crisis de valores y que nos parezcan todos iguales.

Como nota positiva, hay grupos que no he visto en ninguna de las listas, como Amaral, Alaska, Hombres G, … . Por otra parte, hay artistas como Carmen París o Conchita que se han distanciado del discurso “antipiratería” de las discográficas.

* Nota: Ya que la página de la Wikipedia sobre este hombre ha sido eliminada: José Enrique Serrano Martínez (Madrid, 1949): Nieto del abogado y político Francisco Martínez García, es un político español, abogado y profesor de la Facultad de Derecho en la Universidad Complutense de Madrid (Universidad de la que ha sido Secretario General). En 1987 fue Director general de Personal del Ministerio de Defensa, cuando su titular era Narcís Serra. En 1991, al ser nombrado vicepresidente del Gobierno Serra, pasa al entorno de la Presidencia. Fue subdirector del Gabinete de Felipe González en 1993 y Director de Gabinete en 1995. Entre 1997 y 2000 fue Director del Gabinete del Secretario General del Partido Socialista Obrero Español. Con la vuelta del PSOE al poder vuelve a funciones similares, al ser Jefe del Gabinete del Presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero, desde 2004.


{August 22, 2009}   Masa crítica en colectivos minoritarios

Hace un par de años conocí a través de unos amigos (gracias, Javier y Helen) el concepto de masa crítica en el análisis de grupos minoritarios. Éste implica el número mínimo de personas que tiene que haber en un grupo para constituir una parte integral del mismo y poder tener alguna influencia sobre él. Para ello tienen que ser también capaces, por tanto, de mantener al menos esa proporción en el tiempo, sin que exista la necesidad de realizar una estrategia basada en acciones afirmativas. El concepto de masa crítica se puede aplicar a mujeres u hombres que trabajan en áreas no tradicionales para su género, en minorías raciales o religiosas, grupos minoritarios en parlamentos, y en otros muchos.

La escala Byrne de no tradicionalismo (1993) sugiere que es necesario superar la barrera del 30% del grupo por parte del grupo minoritario para que sean consideradas o considerados “normales” dentro del mismo. Aquellas personas que lleven bien el ser vistas como “no normales”, pueden participar en una actividad en la que supongan menos de un 15%, mientras que sólo quienes no tengan problema en ser considerados “bichos raros” participarán en contextos donde estén por debajo del 8%. Cuando se anda sobre estas cantidades, ni siquiera se puede hablar ya de que las personas puedan servir como modelos de referencia. En el Software Libre, las desarrolladoras -hasta donde yo sé- seguimos estando en proporciones inferiores al 2%.

Porcentaje Cómo es considerado el grupo minoritario
Por encima del 30% La disciplina es agnóstica respecto al género, y se considera normal para cualquiera de ellos.
Entre el 15% y el 30% Se considera una disciplina atípica para el colectivo en minoría.
Entre el 8% y el 15% Se ve como algo no normal para el grupo minoritario
Hasta el 8% Se considera a las personas del colectivo minoritario como algo extraordinario y totalmente excepcional, y no cuentan como modelo representativo para conseguir que se incorporen más personas del mismo.


{May 21, 2009}   ¡Oh, No! ¡Más Presentaciones!

Pues sí, lo siento: “Software Libre en el mundo empresarial” (PDF y ODP):

Todo ello muy introductorio, en 40 pantallas y contado en 45 minutos. Publicado bajo CC-by-sa 3.0.



{April 21, 2009}   Los deportes no son de chicos ni de chicas

Es penoso ver cómo a estas alturas aún hay que andar peleando con las autoridades y las administraciones para que cualquier persona que quiera pueda practicar el deporte que le de la gana, incluso llegando a los máximos niveles de competición que sea capaz de conseguir. A pesar de los avances que se han ido y se siguen consiguiendo, constantemente van saliendo noticias que nos demuestran que aún queda muchísimo por hacer.

Esta entrada quiero dedicarla a hablar de todos aquellos niños, chicos varones, que tienen vedado practicar los deportes que les gustan debido a que éstos son considerados “de chicas”. Me acaban de enviar por email la noticia de que un chico alemán de 17 años, Niklas Stoepel, no puede competir en la disciplina de natación sincronizada más allá de las fronteras alemanas. Esperemos que quien tenga que hacer algo lo haga y podamos verle competir en Londres en 2012. La redacción pasivo-agresiva de la misma noticia en español no me gusta nada, de todas formas, aunque entiendo el enfado. En España se ha fundado este año el primer equipo de sincronizada masculina, que quizás no sean más que aficionados por el momento, pero que al menos han decidido abrir camino.

Este mismo año aparecía la noticia de que la Federación Española impedía a los chicos competir en la categoría nacional de gimnasia rimica, decisión que se revirtió con la creación de una categoría sólo para hombres para este año 2009. No podrán, sin embargo, competir tampoco fuera de las fronteras españolas. Todo mi ánimo y apoyo para ellos en su lucha: Rubén Orihuela, Juan Pérez, Santiago Rodríguez y los otros 15 chicos del resto de España que participan en estas competiciones y todos aquellos chicos que simplemente les gustan estos deportes . Teneis derecho a ellos, que no os roben vuestro sueño por unos estúpidos estereotipos sexistas trasnochados.



{March 30, 2009}   Trabajando con personas en Debian – otra presentación

Más vale tarde que nunca, dicen. Acabo de colgar la presentación que usé en la charla sobre “Debian: Trabajando con personas” que di hace ya casi un año en la DudesConf II en A Coruña (acontecimiento que, por cierto, fue impecable, como todos los eventos organizados pos GPUL a los que he asistido). En la charla comentaba de una forma bastante superficial y no específica de Debian algunas cosillas sobre motivación, estilos de comunicación, resolución de conflictos, control de la agresividad, discusiones en la red (foros y listas de correo), chantaje emocional, organización de grupos de trabajo, síndrome de “burnout” (“quemazón” profesional o estrés laboral) y el acoso. Ignoro si le puede servir de algo a alguien, pero por si acaso ahí está. Licencia CC-by-sa 3.0, como casi todas mis presentaciones.



{March 03, 2009}   Presentaciones varias

Por fin he encontrado un ratito este fin de semana pasado para completar la presentación sobre licencias de Software Libre que quería hacer hace tiempo, basada en la que hice el año pasado para una conferencia en Cantabria (presentación en ODP y PDF, texto acompañante en ODT y PDF). Al final me ha quedado quizás demasiado larga, pero es cuestión de centrarme más en unas cosas que en otras dependiendo del nivel que haya en la audiencia, así que no me preocupa. Por supuesto, cualquier feedback es ciertamente bienvenido, incluso aunque sea bueno :P

Por otra parte, también he colgado la presentación que desarrollé para el taller de Debian y Ubuntu (disponible también en slideshare) para el II Encuentro Internacional TIC para la Cooperación al Desarrollo organizado por la Fundación CTIC (hay más presentaciones disponibles de los y las demás ponentes, incluída la de Mª América sobre openFWPA, el Framework Libre de Gobierno Electrónico del Principado de Asturias).



{January 20, 2009}   No es cultura, es entretenimiento

Vivimos en España una situación muy curiosa de desinformación sobre el mundo de la cultura de la que, en mi opinión, se derivan muchos de los conflictos ideológicos sobre los “derechos de autoría“. Se trata de la confusión, probablemente intencionada por parte de la gente del mundo del entretenimiento, entre los conceptos de arte, cultura y entretenimiento.

Se entiende como arte la expresión por parte del ser humano de sus ideas, emociones o, en general, su visión del mundo, a través de recursos plásticos, lingüísticos, sonoros, o mixtos, expresando percepciones y sensaciones no son fácilmente explicables de otro modo. La noción de arte está sujeta a profundas polémicas, ya que el significado de la palabra depende de la cultura, la época, el movimiento o el grupo de personas del que se trate. Originalmente se aplicaba a toda la producción realizada por el ser humano y a las disciplinas del saber hacer. Con el tiempo la derivación latina (ars -> arte) se utilizó para designar a las disciplinas relacionadas con las artes de lo estético y lo emotivo.

La cultura es el conjunto de todas las formas y expresiones de una sociedad determinada. Como tal incluye costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias. Desde otro punto de vista se puede decir que la cultura es toda la información y habilidades que posee el ser humano. La cultura es el conjunto de los aspectos intelectuales consustanciales a una civilización, el conjunto de las formas adquiridas de actitudes sociales, de costumbres, en las sociedades humanas.

El entretenimiento define las actividades destinadas a dar a la gente placer o relajación, una diversión con la intención de fijar la atención de una audiencia o de las personas participantes. El entretenimiento está muy relacionado con el ocio y el tiempo libre, es decir, el que no utilizamos para trabajar, comer o dormir, si no que lo dedicamos a hacer lo que nos gusta y para el crecimiento personal. La industria que proporciona entretenimiento es llamada industria del entretenimiento.

Eduardo Bautista García (Teddy Bautista), presidente del Consejo de Dirección de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), tristemente popular por su injustificada defensa del polémico canon compensatorio por copia privada (del que no estoy segura de si se puede calificar como “robo”, “atraco”, “impuesto revolucionario” u otras palabras semejantes por cuestiones legales, que ya se sabe que éstos acuden a las demandas a la mínima), apuntó recientemente que “un tema del que no se habla y es clave es por qué no se abre un debate serio sobre el valor cultural de la música”.

Llamar a las cosas por su nombre ayudaría a aclarar la situación. Tal vez sea arte, ya se están expresando sentimientos, emociones o ideas a través de imágenes, sonidos, textos, etc. De igual forma que un edificio es arte, que un jardín es arte, que un robot puede ser arte, un castillo de arena en la playa o un salto de esquí. Es muy difícil calificar lo que es arte, y mucho más aún cuantificarlo económicamente, o definir un gremio que se autoproclame propietario exclusivo del arte. El arte es un derecho a la expresión, pero no la imposición a la sociedad de obtener una retribución a cambio de mi expresión. Todo el mundo realiza expresiones artísticas, pero su valor depende no de su valor intrínseco, imposible de medir de una forma objetiva, si no de su valor en el mercado y cuanto decida la sociedad pagar por él. Si el arte es la expresión de sentimientos, emociones o ideas, una expresión es más o menos artística según según se produzca una mayor expresión de dichos elementos, lo cual no quiere decir ni que contribuya más a la cultura, a la que tal vez ni siquiera aporte nada, ni que ese arte pueda o quiera ser apreciado por el mercado. El arte es la expresión, no su consumo ni su peso en la sociedad.

El derecho a la cultura está reconocido en las declaraciones internacionales de Derechos Humanos a través de diferentes vías, y también está reconocido por la Constitución Española. Recordemos que la cultura era el conjunto de todas las formas y expresiones de una sociedad determinada (manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias). Evidentemente todo lo que ocurre en una sociedad es cultura, por su propia definición. Si intentamos pensar en cual es el peso del componente cultural de cada una de las actividades que realizamos, nos damos cuenta de que hay muchas más cosas que tienen peso que la industria del entretenimiento. Ellos defienden que la protección por los derechos de autor y los derechos conexos es esencial para favorecer la creatividad individual, el desarrollo de las industrias culturales y la promoción de la diversidad cultural. Y es cierto. Pero es cierto para todo el mundo, para todas las actividades que cada persona realiza dentro de la sociedad, no solamente para la industria del entretenimiento. Evidentemente hay expresiones de dicha industria que, por su impacto, afectan de una forma relevante a la cultura de una civilización, igual que hay expresiones que lo hacen de otras industrias. Y, al contrario que la industria del entretenimiento, el resto de ciudadanas y ciudadanos de este país solamente cobramos una vez por lo que trabajamos, y no toda la vida de las rentas.

La industria del entretenimiento, a menudo mal llamanda “industria cultural”, es el conjunto de empresas e instituciones cuya principal actividad económica es la producción de servicios y productos que se consumen durante el ocio. Esto incluye típicamente elementos como la televisión, la radio, los diarios y revistas, el cine, la música, las editoriales, el teatro o la danza, entre otros. Pero la industria del entretenimiento se esfuerza constantemente en tratar de confundirse con la cultura, debido a su característico complejo de inferioridad. Se empeñan en intentar, no solo realizar una expresión artística y proporcionar a la gente placer o relajación, sino modificar los hábitos sociales, educar, informar y, finalmente, transformar a la sociedad. Y, más aún, se empeñan en decirnos que tenemos que pagarles especialmente bien por realizar este papel de modificación de la cultura (recordemos: costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias), que no les compete especialmente a ellos. No solo eso, si no que se trata de un privilegio que se autootorgan ellos mismos, del que intentan despojar al resto de la gente, y encima tenemos que deberles gratitud infinita y estar pagándoles de por vida y más allá.

Resumiendo, la industria del entretenimiento genera entretenimiento, no cultura. O, al menos, no más cultura de la que generan otras industrias. Las empresas TIC, el desarrollo de nuevos motores de coche, las telecomunicaciones, la medicina, la enseñanza y el resto de las industrias afectan tanto o más a la cultura (costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias, ¿recordais?) de lo que puede afectar una canción de los “triunfitos“, por muy bien que canten. Y, sin embargo, nuestros investigadores e investigadoras, que sí que constituyen la industria real de la cultura, siguen siendo “precarios“.




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